Bruxismo, el insano hábito de rechinar los dientes

¿Alguna vez al despertar has notado molestias en la mandíbula y dolor de cabeza o de oídos? ¿Tus dientes están desgastados o han perdido brillo sin explicación aparente?, si la respuesta a estas preguntas es positiva puede ser que sufras bruxismo.

El estrés, la ansiedad, la ira contenida, el insomnio e incluso el consumo de alcohol y tabaco hacen que mucha gente presione o rechine la dentadura inconscientemente, sobre todo mientras duerme, por lo que quien primero lo detecta suele ser nuestro compañero de habitación.

Como en todas las cuestiones de salud, el acertado diagnóstico a tiempo evitará que, además de provocar molestias severas, puede acabar hasta con la mejor de las dentaduras, de forma que el problema solo pueda solventarse con la colocación de implantes dentales.

El estrés o la ansiedad son respuestas emocionales normales a situaciones que percibimos como peligrosas, también hay gente que por su personalidad está predispuesto al bruxismo. No obstante numerosos estudios afirman que en algún momento de la vida casi todo el mundo sufre episodios de bruxismo, teniendo su máxima influencia entre los 20 y los 35 años, sobre todo las mujeres.

Aunque los síntomas pueden variar de una persona a otra, los más frecuentes son dolor muscular en la articulación temporomandibular, cefaleas y erosión dental. “El bruxismo supone una liberación de la contracción muscular, y por eso genera dolor en la mandíbula. Pero su manifestación más frecuente es el desgaste dental, que se produce por la presión que se ejerce y que provoca otras alteraciones, como la pérdida del esmalte de los dientes, malposiciones de la dentadura y, en los casos más graves, roturas”, explica Rafael Martín Granizo, jefe del servicio de cirugía oral y maxilofacial del Hospital Clínico San Carlos de Madrid y presidente de la Sociedad Española de Cirugía Oral y Maxilofacial.

Los efectos del bruxismo son devastadores, como dientes gastados excesivamente, fracturas dentales, dolores de cabeza, dolor mandibular, dolor de oídos, vértigos, insomnio, rigidez de hombros, inflamación de encías, etc.

La solución a este problema pasa muy a menudo por la consulta del psicólogo, aunque posteriormente tenga que visitar al dentista para que nos haga un protector dental que se adapte a los dientes superiores, En la mayoría de los casos se usa por la noche pero en los casos más graves se tendrán que usar 24 horas.

1 Comments:

  • Sue septiembre 28, 2013

    Muchísimas gracias por el consejo

    La frase te comes los piños? No es muy sonada
    Pero te rompería los piños es muy buena, y esa la empleamos muchas veces cuando tenemos malas experiencias,.
    Muy castiza,,
    pero claro las palabras siempre se las lleva el viento.
    Lo que siempre queda son los hechos

    Un saludo

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