En Clínica Dental Navarro Madrid llevamos más de 30 años resolviendo casos de pacientes a quienes otros profesionales habían dicho que los implantes dentales no eran posibles por falta de hueso. La atrofia ósea severa, incluso la ausencia casi total de hueso en el maxilar, no tiene por qué ser una sentencia definitiva.
Cuando se pierde un diente, el hueso que lo sostenía deja de recibir estimulación y comienza a reabsorberse. Cuanto más tiempo pasa sin reemplazarse la pieza perdida, mayor es la pérdida ósea. En algunos pacientes, este proceso llega a ser tan avanzado que la cantidad de hueso disponible es mínima o prácticamente inexistente.
Este proceso puede acelerarse por varios motivos:
Cuando la pérdida ósea es severa, las técnicas de implantología convencional no son suficientes. Sin embargo, existen soluciones avanzadas que permiten colocar implantes incluso en estas situaciones. En nuestra clínica realizamos un estudio individualizado con escáner dental (CBCT) para evaluar el hueso disponible y determinar la técnica más adecuada para cada caso.
Dependiendo de la localización y del grado de pérdida ósea, en Clínica Dental Navarro empleamos diferentes soluciones:
Implantes pterigoideos
Los implantes pterigoideos se anclan en la apófisis pterigoides, una zona de hueso duro situada en la parte posterior del maxilar superior. Son una opción para casos de atrofia posterior severa. Con frecuencia se combinan con implantes convencionales anteriores para completar una rehabilitación fija de todo el maxilar.
Elevación de seno maxilar (sinus lift)
Cuando la falta de hueso se debe al descenso del seno maxilar tras la pérdida de molares o premolares superiores, la elevación de seno maxilar regenera el hueso necesario para anclar los implantes. Disponemos de la técnica abierta (para casos con pérdida severa) y la técnica cerrada o transcrestal (menos invasiva, para casos con algo de hueso residual).
Injerto óseo y regeneración ósea guiada (ROG)
Cuando la pérdida ósea es localizada, el injerto óseo —con hueso autólogo, de banco o materiales sintéticos— junto con membranas de barrera permite regenerar el volumen necesario antes de colocar el implante. Es una técnica habitual en zonas con defectos óseos puntuales tanto en maxilar como en mandíbula.
Implantes de diámetro reducido o cortos
En algunos casos con hueso escaso pero no inexistente, los implantes de diámetro reducido o cortos permiten aprovechar ese hueso más estrecho sin necesidad de regeneración. El especialista valorará si son adecuados para tu caso concreto.
El precio de los implantes dentales sin hueso varía considerablemente según la técnica necesaria. Los factores que determinan el coste final son:
Como en todos nuestros tratamientos, en Clínica Dental Navarro no facilitamos precios cerrados a través de Internet porque hacerlo sin conocer tu caso sería una información incompleta y engañosa.
Lo que sí te garantizamos es una valoración honesta, un presupuesto detallado sin sorpresas y las mejores soluciones disponibles en implantología avanzada. Si te han dicho en otro centro que tu caso no tiene solución, pídenos una segunda opinión antes de rendirte.

El proceso varía según la técnica necesaria, pero de forma general sigue estas fases:
ACCESO FÁCIL A NUESTRAS CLÍNICAS. Puedes acudir a nuestra clínica dental en el centro de Madrid capital o a nuestra clínica dental de Becerril de la Sierra. Dos opciones para que la distancia no sea un obstáculo.
SATISFACCIÓN DE NUESTROS PACIENTES. Muchos de los pacientes que atendemos en casos de implantología avanzada vienen derivados por otros pacientes que ya han pasado por el proceso con nosotros. Es la mejor prueba de que lo estamos haciendo bien.
EXPERIENCIA EN CASOS IMPOSIBLES. Más de 30 años resolviendo situaciones de atrofia ósea severa que otros profesionales habían descartado. Implantes cigomáticos, pterigoideos, elevaciones de seno e injertos: los hacemos todos, con resultados que hablan por sí solos.
FINANCIACIÓN A TU MEDIDA. Los tratamientos de implantología avanzada suponen una inversión mayor. Por eso ofrecemos planes de financiación flexibles para que puedas pagarlo en cómodas cuotas sin renunciar a la calidad ni a la solución que necesitas.

Depende de la técnica necesaria. Si se puede colocar el implante en la misma sesión que la cirugía de regeneración, los tiempos se reducen. Si hay que regenerar primero y colocar los implantes después, el proceso completo puede extenderse entre 9 y 18 meses hasta tener la prótesis definitiva. Durante ese tiempo se suele llevar una solución provisional para no quedar sin dientes. En la primera consulta el especialista te explicará el cronograma estimado para tu caso concreto.
Existen varias fuentes. El hueso autólogo proviene del propio paciente, habitualmente de zonas de la boca como el mentón o la rama mandibular, y tiene la ventaja de ser el material de mayor capacidad de integración. También se utiliza hueso de banco, de origen humano o bovino, que pasa por procesos rigurosos de esterilización y procesado. Una tercera opción son los materiales sintéticos de hidroxiapatita o fosfato tricálcico, con alta biocompatibilidad. En muchos casos se combinan varios materiales. El especialista seleccionará el más adecuado para tu caso.
La intervención se realiza con anestesia local, por lo que durante la cirugía no hay dolor. Es habitual que los días siguientes haya inflamación, algo de hematoma y molestias en la zona operada, que se controlan bien con la medicación pautada por el especialista. En general, los pacientes describen la recuperación como más llevadera de lo que esperaban. La intensidad de las molestias depende del tipo de intervención realizada: no es lo mismo una pequeña regeneración localizada que una elevación de seno abierta.
No hay un límite de edad máximo establecido. Lo que determina si un paciente puede someterse a una cirugía de regeneración ósea o de implantes avanzados es su estado de salud general, no la edad en sí. Hay pacientes de más de 80 años que son buenos candidatos y pacientes jóvenes con condiciones médicas que complican la intervención. En cualquier caso, la valoración individualizada es imprescindible.
El fracaso del injerto es posible aunque poco frecuente cuando lo realiza un especialista con experiencia. Los principales factores de riesgo son el tabaquismo, una higiene oral deficiente, infecciones postoperatorias y determinadas condiciones médicas. Si el injerto no se integra correctamente, en la mayoría de los casos puede repetirse el procedimiento tras un período de recuperación. Por eso es tan importante comunicar al especialista el historial médico completo antes de la intervención.
En algunos casos sí, y en otros no. Cuando se realiza una elevación de seno cerrada o transcrestal y hay suficiente hueso residual para dar estabilidad primaria al implante, es posible colocarlos en la misma intervención. Con la técnica abierta o cuando el injerto requiere regenerar un volumen importante de hueso, habitualmente hay que esperar a que el injerto se integre antes de colocar los implantes. Es una decisión que el especialista toma caso a caso tras el estudio con escáner.
El tabaco es uno de los mayores enemigos del injerto óseo y de la osteointegración de los implantes. Reduce el riego sanguíneo en la zona operada, dificulta la cicatrización y aumenta significativamente el riesgo de fracaso. En nuestra clínica recomendamos dejar de fumar al menos dos semanas antes de la intervención y durante todo el período de recuperación. Si no es posible dejarlo completamente, reducir al máximo el consumo es fundamental para mejorar el pronóstico del tratamiento.
La osteoporosis no es una contraindicación absoluta, pero sí un factor que el especialista debe evaluar. Más relevante aún es el tratamiento con bifosfonatos, medicación habitual en pacientes con osteoporosis: dependiendo de la vía de administración, la dosis y el tiempo de uso, puede suponer una contraindicación para la cirugía. Es imprescindible comunicar cualquier medicación antes de la planificación. En muchos casos existe una ventana terapéutica que permite realizar la cirugía con seguridad.

La falta severa de hueso no descarta automáticamente los implantes, pero sí condiciona el tipo de tratamiento necesario. Antes de planificar cualquier intervención evaluamos varios factores:
Si quieres saber qué opciones tienes, el primer paso es una valoración con escáner en nuestra clínica. No tomes una decisión sin antes consultarnos.